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A raíz del comentario de Javier a mi anterior post, me pareció apropiado aclarar algunas cosas.
A pesar de haberme puesto en pareja la fidelidad nunca estuvo presente en mi forma de ser.
Inicialmente porque teníamos una relación muy liviana, que me dejaba demasiado tiempo libre, que yo obviamente aprovechaba.
Luego, como era de esperar, no quería renunciar a las posibilidades que se me ofrecían.
¿Gustavo lo sabe?
SIN DUDAS QUE SI.
El pretende una relación 100% monógama, pero sabe que yo soy material dispuesto para la aventura.
No hay peor ciego que quien no quiere ver.
Como el no quiso ver que su hermano era gay, su política es negar lo que no le gusta reconocer.
Y en ciertos momentos su política es la persecución.
Por ejemplo cuando controlaba la cantidad de preservativos para ver si habían disminuido, con el riesgo que implicaba esto, ¡o pensaba que yo para hacerla mejor y no dejar huellas lo iba a hacer sin preservativos!, hasta tuve que dar explicaciones un día en que sus investigaciones descubrieron un trocito diminuto del envase del preservativo, que yo había abierto de una dentellada en un arrebato de pasión y que había quedado en el borde de la alfombra del auto (¿debía yo tener sexo sin cuidado con ese joven y activo morochito que no conocía?).
La posibilidad de hacer una cama de tres en diecisiete años de pareja fueron escasísimas por la disparidad de nuestros gustos. Pero escasas no quiere decir ninguna.
Por lo tanto el también siente la pulsión no monógama.
Pero prefiere el engaño. No quiere reconocer que las personas gays somos así, no respondemos al canon de pareja hetero tradicional bendecida en los altares de las iglesias.
De todas formas si yo no lo quisiera, si yo no estuviera enamorado de él, no le soportaría todas las cosas que le soporto, ni volvería siempre a él.
Y lo mejor de todo: en diecisiete años la relación sexual jamás ha decaído, y hoy es tan fuerte y placentera como en el momento de conocernos!!!!
Nuestro festejo de San Valentín comenzó la misma noche del viernes. Volvíamos de dar unas vueltas por el centro de la ciudad cuando los puestos de los vendedores de flores en la avenida indicaban la fecha, y continuaban trabajando a las dos y media de la mañana.
Yo comenté: "otro día comercial más" haciéndome el tonto.
Pero cuando enfilamos por la ruta al Pueblo Norte saqué de la bolsa del supermercado dos Marrakesh, que son como un turrón de pasta de maní y azúcar, que Gustavo aprecia mucho y nos deseamos Feliz Día a los besos.
Al llegar a casa volví a sorprenderlo con dos libritos encantardores: El Amor Es y La Felicidad Es.
De ahí partimos a la cama inmediatamente donde dí rienda suelta a mis pasivos instintos disfrutando a lo grande, me puse patitas al hombro y lo miraba, lo acariciaba, lo hacía inclinar y lo besaba mientras él se hundía en mí.
El sábado la colocación de las cerámicas en el baño fue a pasos agigantados.
Esa noche teníamos un casamiento.
Así que nos fuimos a casa de mi suegra a bañarnos y cambiarnos, ambos de saco y corbata, aprovechamos para sacarnos una foto.
El traje, o el saco, con corbata, siempre me han encantado, son como la representación de la masculinidad, y me resulta mucho, pero mucho más atractivo, un muchacho de traje.
El casamiento discurrió en un salón muy bonito, pequeño, como para ochenta personas, con aire acondicionado, cosa fundamental, y si bien no comí ni tomé en demasía sin dudas que me excedí un poco.
Desperté el domingo destruido. Con calor, sin baño, pues estaban las cerámicas recién colocadas. Luego de recurrir a una batería de pastillas para el hígado, para la panza y una cafiaspirina logré cierto equilibrio.
Al mediodía teníamos el festejo del cumpleaños de la hermana de Gustavo, que incluía un barril de cerveza.
Fuimos pues allí y se habían instalado bajo una arboleda frente a la casa, justo donde pasa una vía del ferrocarril en desuso. La sombra era fresca y se prestaba para tomar cerveza.
No se pueden imaginar lo destruido que llegué de vuelta, no por el exceso de alcohol, sino por el desbarajuste general de mi sistema digestivo.
Aún así decidido a no cejar en mi búsqueda de la limpieza conecté la ducha al agujero de la paréd y con agua fría y un caudal impresionante me dí un baño ESPECTACULAR.
Uno da por sentado lo que tiene, pero no aprecia lo Maravilloso que es poder pegarse una ducha con agua luego de un día de calor y excesos.
Gustavo cenó algo, pero yo me fui a dormir, y hoy me levanté un poco mejor, o al menos eso espero.
Como les decía estuve colocando el agua caliente en el baño del quincho. Con óptimos resultados, hoy hice la prueba y no pierde ni una sola gota!!!!!.
Ahora les diré una cosa: no me gusta para nada este trabajo.
Me sale bien, ahorro mucho dinero y lo hago como quiero.
Pero la verdad es que con el poco tiempo disponible me lleva todo el tiempo.
Y para peor las obras siguen. Son el progreso. Pero este progreso va a terminar conmigo. Al cortar y picar paredes para los caños una nube roja y blanca ha invadido mi hogar y no hay mucha agua corriente.
El lunes no había dónde ducharse.
El martes improvisé una ducha.
Con ello volvió mi buen humor.
Y para celebrarlo hice un guiso muy sui generis, de carne rehogada en aceite, a la cual añadí cebolla y tomate, luego un caldo de verdura, azafrán, agua y arroz.
La verdad es que quedó muy rico y nos lo terminamos todo, luego de un día de dura labor.
Aun me queda mucho por delante, pero hasta que no lo vea terminado no estaré conforme. Gustavo disfruta tanto como yo el ver el progreso.
Aquí estoy, en casa, hoy con un almuerzo light, palmitos con salsa golf. Faltaría la centolla (cangrejo grande del Atlántico Sur) mezclada en trocitos, pero bueno...no es imprescindible.(Y aquí en Santa Fe es inhallable jejeje!)
Todo continúa de diez, el campo está mas verde luego del agua, sigo sacando fotos!!!
Esta haciendo calor y se viene el agua, eso espero!!!

Mi abogada me ha avisado que podremos por fin vender el auto, o sea cambiarlo por uno más nuevo.
¿Llegaremos a la Camioneta tipo 4x4? Me conformo con una 4x2 jejeje! Y de última seguimos en esta línea que me ha dado tantas satisfacciones y con la cual he recorrido casi toda la geografía nacional.
Esta noche, de mis tíos, comeremos cerdo asado y Gustavo pollo. (El muy guacho no come nada con cerdo...¿no me habrá salido judío? jejeje!) allí estarán mi vieja, mi hermano, cuñada y sobrinos. Estan estos chicos cada vez mas crecidos y simpáticos.
Mi ahijado, el más grande, no podía creer que yo había dejado olvidado en mi campera un fajo de billetes de... 500.000 y 1.000.000 de Pesos!!!
No suelo referirme a estas cosas, pues me venden la edad, pero es cierto.
Mi sobrino no daba crédito a mis palabras hasta que lo llevé al diccionario donde tengo mi colección de billetes y comenzó a ver desde un peso, 5, 10, 50, 100, 500, 1.000, 5.000 (de color celeste cuya primera emisión fuera retirada por el gobierno militar pues en el grabado posterior del billete, la ciudad de Mar del Plata había sobre un edificio un cartel que creo que era de Coca Cola o Pepsi jejeje!) luego 10.000, 50.000, 100.000, 500.000 y 1.000.000 de Pesos lo cual daba una clara idea de los padecimientos económicos que padecimos, porque... si me olvidé 5.000.000 de pesos en un bolsillo seguramente con ello pagaba a lo sumo un boleto escolar!!!

Acá en casa Gustavo ya ha comprado la cerámica, yo ya he averiguado precios y calidades de los caños para el agua caliente, que se difundirá por toda la casa.
"Dios está en su cielo: ¡el mundo sonríe!" Browning.
Escribo hoy escuchando el maravilloso sonido de las gotas en el techo. Una tormenta que parecía fuerte ha oscurecido el día y sin traer ni vientos terribles ni granizo, simplemente ha dejado caer su preciosa carga sobre mi terreno y las plantas que yo compro y tan hábilmente Gustavo protege y cuida con amor y cariño.
Suspendí el inicio de las obras ya que la tormenta se anunciaba feroz, una línea azul celeste nítida daba paso a una nube gris azulina y bajo estas nubes blancuzcas similares al granizo, pero sin el color verdoso que caracteriza a este.
He tomado fotos reales y actuales del terreno que vereis. La primera es una vista general, la segunda el patio que es cubierto por la Santa Rita, hermosa enredadera y la tercera la vista de las piletas. La grande para nosotros, la chica para sacarnos de encima a los turbulentos vástagos, alegando que al ser playa carece de peligro, je je je!

Esta lluvia me hace pensar en un momento de renovación, donde la relación con Gustavo tomará nuevas y bellas perspectivas, pese a lo cual nunca seré fiel, pues eso va en contra de mi naturaleza. Preveo momentos de mucho amor con mi círculo, con nuevas incorporaciones, pero siempre sin descuidar el proyecto de vida en común con Gustavo.
Espero que esta lluvia bienhechora siga su camino hacia las localidades del norte que tanto la están necesitando.
Esta semana volvemos de lleno a las obras. A la corriente romántica inspirada por el final de Queer as Folk, que realmente nos ha conmovido, y propiciado por ende unos días de fluídos contactos sexuales entre Gustavo y Yo, sumado a que ha debido reconocer que mis gustos en cuanto a cuadros son mejores, ha dado como resultado una completa reconciiación, basada en que no lo voy a dejar comprar porquerías.
Estamos de plena remodelación del baño del quincho, lo cual nos servirá de base para instalar el baño de la casa.
Para quienes no lo saben, tanto la instalación de agua, como la de desagües, las hago yo. Y las hice tan bien que asombré a varios, siendo que no soy albañil, menos sanitarista, cosas que no me interesaban demasiado, pero, como yo digo, con un poco de inteligencia tienen que salir bien, y la perspectiva de ahorrarme los desastres que hacen los "expertos" en esas cosas, mas los pagos que hay que hacerles, ha derivado en que me dedique a estas cosas para mi casa.
Hay que terminar también el horno del asador, donde cocinaremos con leña, hacer los revoques de las paredes del asador, los cielorrasos, cosa en la cual también me inmiscuiré, ya que los cielorrasos de machimbre (madera) son muy sencillos de hacer, y tampoco pagaré por ellos.
En medio de estas compras, con Gustavo hemos comprobado una vez más que nuestra relación no decae para nada en la faz sexual, gozamos y disfrutamos como siempre, nunca la sombra del hastío ha recorrido nuestra cama.
Atravesamos etapas, innovadoras, creativas, o clásicas, fases donde soy mas activo, y otras mas pasivo, pero en esa variedad esta el secreto supongo de la permanente atracción.
Y como si esto fuera poco, desde la ciudad de las ballenas ha llegado mi hermano, con quien almorzaré hoy, y veré a mi cuñada y sobrinos, lo cual constituye una alegría extra. LLega en su auto nuevo, lo cual también me ha llenado de felicidad.
Este año será importante, por todo lo que nos espera juntos, y por todo lo que podremos desarrollar. Sentados uno junto al otro luego de cenar y tomados de la mano planeábamos anoche como iremos haciendo de esta, nuestra casa de los sueños.
La verdad es que el fin de semana en cuanto a salidas fue una verdadera calamidad, tal como lo había planeado.
El viernes fuimos a cenar con unos amigos a un restaurant, donde nos sirvieron bastante bien, yo pedí entrecot (que dentro de la carne es la pulpa que esta junto a la costeleta), ya que en carne no se puede mentir sobre la calidad, y estaba muy buena, junto a la porción de papas y dos huevos fritos, tomé bastante cerveza -mis avaras amigas tomaron vino que rinde mas y aquí tiene un precio razonable- con lo cual muchas ganas de seguirla no tenía.
Así que llevé a Gustavo por el centro -la parte oscura y horrible, se entiende- tras lo cual alegando que solo veía gente Fea, opté por partir rumbo a casa a dormir inmediatamente.
El sábado nos fuimos a ver las ofertas y Gustavo compró un cuadro horrible, contra mi voluntad. Ya tengo suficientes cuadros, marcos, y otras porquerías varias adquiridas por él, así que puse trompa, le retiré la conversación y le hice el vacío para hacer notar a las claras mi absoluta y total oposición a su derroche de dinero.
Volví a casa en el mayor mutismo, eso sí sin dejar de mirar a cuanto vago se me cruzara -cosa que no le gusta, jejeje- y al llegar me fui directo a dormir -yo había trabajado además a la mañana temprano-
Cuando desperté había colocado su horroroso cuadro en el living, con lo cual había debido mover un tapiz, al moverlo dejó a la vista los clavos de sostén.
Le dije que quedaba ESPANTOSO le hice ver los cuadros y partí a bañarme, no sin dejar de decirle que el cuadro que había sacado, que era bonito, lo iba a tirar a la basura.
Cuando salí estaba afectado por mi agresiva manera de ser.
Es curioso, yo me banco todo, el no se banca nada.
Pero como no puedo verlo mal, porque lo quiero, suavicé mi trato y partimos a cenar con mi vieja, tío y tía.
Comimos carne asada y pollo a la parrilla. Estuvimos bien, conversamos bastante. Y luego de llevar a mi vieja a su casa nos fuimos a Santa Fe, donde lo llevé por las lúgubres calles gays, llenas de taxi boys feos y desaseados, jejejeje!!!
Alegué sueño y la mala calidad de los chicos para volverme a dormir. Cosa que hice.
Al día siguiente venían mi tío, mi vieja y unos parientes de Rosario.
Aprovechamos para organizar la casa, volví a colocar el tapiz en su lugar, con lo cual tapé los clavos, y no dejé en tono de chanza de referirme a su espantosa compra.
Hice dos tipos de empanadas: unas de carne (que se hace con cebolla y pimiento cortado y rehogado en aceite donde se echa la carne picada, se condimenta con sal, pimentón, un poco de comino, pasas de uva sin semilla, un caldo de sabor verduras, todo lo cual se cocina bien y luego se arman con un trocito de huevo duro y una aceituna) y las clásicas y exitosas de jamon cocido y queso (jamón cocido cortado en cuadraditos finos, queso en trocitos, tomate en trocitos, sal y condimento para pizza u orégano y ají molido).
Comimos las empanadas acompañadas de buen vino tinto. Hice 4 docenas de empanadas fritas, éramos 5 personas y quedaron 7 u 8 empanadas, ¡Deben haber estado ricas para que se comieran (nos comiéramos) tantas!!!!
Luego de la obligada siesta generada por el vino partieron las visitas y nos quedamos sin nada que hacer así que partimos esta vez sí a dar una vuelta al shopping y zona del puerto.
La verdad es que el nuevo shopping, La Ribera, está muy bonito, y había mucha gente, entre ellos unos floggers sacándose fotos en la puerta que estaban muy, pero muy lindos.
Así que mientras recorríamos en auto el lugar y luego íbamos a las costaneras pasando por el Puente Colgante, símbolo de Santa Fe, Gustavo claudicó en su cuestión de boliches. Iremos en cuando podamos.
Así que volvimos a casa, tomé un café con leche y dos rodajas de pan con manteca y nos fuimos a dormir.
Terminé de leer, le hice unas caricias pues estaba inquieto -una pesadilla supongo- puso cara de contento, y yo me abracé a él y me fui quedando dormido pensando lo lindo que es poder vivir juntos y compartir la cama todas las noches.