
Existe en mí cierto grado de tensión.
La tensión proviene de la formación que uno ha recibido.
Yo puedo decir con total seguridad que me he moldeado a mí mismo.
Culturalmente provengo de una familia de clase media, con una formación conservadora, católica y nacionalista.
En su momento supe romper con ello. Y fui avanzando en mi grado de conciencia que me llevó a adherir a políticas socialdemócratas, que culminaron con mi ingreso al Socialismo.
Socialismo es inseparable de Democracia.
¿Entonces de dónde proviene la tensión?
Es de las contradicciones internas.
De las cuales el blog es una muestra.
Porque somos una fusión de tendencias contradictorias.
Yo no soy "moralmente correcto" porque soy infiel y lo digo, además que lo disfruto.
Esa es mi válvula de escape corporal. Siento el deseo y lo satisfago.
No veo ninguna "virtud" en contenerme, en despreciar las oportunidades.
Mi única templanza es no buscar las situaciones como un desesperado -que no lo estoy-
Pero a la vez tengo a mi pareja.
Es la luz de mis ojos.
Llevo con el 18 años.
Vivo por y para él, sin retaceos. Es el dueño de mi espíritu, de mi alma, es realmente el Amor.
Y hacia él va todo mi día.
Pero soy infiel, dejémoslo claro.
Y no es por insatisfacción física, porque el sexo entre nosotros no decae, se renueva y florece.
No se por qué, pero las cosas son así.
Y además de no tener empacho en contar con pelos y señales las espectaculares encamadas que me doy dentro y fuera de mi relación, por otra parte tengo una faceta mas seria.
Por fuera soy un militante social.
Busco generar conciencia para que mis conciudadanos sean mas libres.
Sin ganar nada, ABSOLUTAMENTE NADA, por ello.
Entonces me informo, trabajo, milito, porque se que el Socialismo Democrático es lo más cercano a la idea de Justicia, y en ello esta implícito el reconocimiento a los Gays de los derechos que injustamente les son cercenados por las fuerzas de la oscuridad dogmática y conservadora.
Es por ello que lo he plasmado en este post, para que nadie se asuste, y para que todos lo sepan: todo esto soy yo.
Un día opino sobre la política internacional, otro sobre la local, otro sobre el vaguito que me pegó una cogida espectacular una tarde a la vera del camino, otro sobre lo bien que lo paso con mi pareja, y asi sigue.
De todo un poco, con contradicciones pero fundamentalmente con sinceridad.









