viernes, 30 de enero de 2009

LA VENGANZA ES UN PLATO QUE SE SIRVE FRIO


De un largo tiempo a esta parte mi pareja Gustavo se ha mostrado muy remiso a ir a bailar a las discos.
Esto desde mayo cuando se encontrara con Jirey, su hermano en una.
Desde ese momento he procurado que los fines de semana sean lo más aburridos dentro de lo posible.
Y lo he conseguido.
Yo por mi parte he continuado divirtiéndome.
Y ahora, finalmente, cede. Yo en previsión ya había comenzado una dieta de vegetales al vapor (porque deberé estar en forma para volver a la acción nocturna).
Como siempre las cosas han resultado.
Nunca me molesté en ir al choque, salvo cuando atacan mis valores, mis convicciones.
En caso de ocurrencias idiotas, como las de Gustavo, mi venganza es lenta pero implacable.
Este será el último fin de semana de ABURRIMIENTO TOTAL, he concertado ir el sábado a la noche en ir a cenar con mi tío y una amiga de mi vieja, todo un lúgubre panorama para el sábado.
Y esta noche aguzaré el tedio.
Así que el próximo fin de semana me contará bailando ya sea en Paraná o en Rosario. Y durante la semana iré de compras para estar en onda.
Así que nuevamente me encamino a disfrutar del ambiente gay, donde ver gente en cantidad de la misma onda que uno me pone mas que de buena onda!!!!!!!!

jueves, 29 de enero de 2009

SEMANA OPTIMA


Además de la felicidad de ver que los tratamiento de mi vieja, que esta muy bien, no tienen graves efectos secundarios, así que pronto estará total y absolutamente curada y bien, la semana me deparó otras satisfacciones.
La primera y la más importante es que llovió: el parque de casa se ha recuperado notablemente entre la lluvia, las lloviznas y los días nublados.
Aparte de esto hemos decidido construir finalmente el anexo al lavadero y el bañito para ser usado por los que van a la pileta. Así que comienza el movimiento: ladrillos, materiales.
Luego de una insólita etapa de más de un mes de pura fidelidad estuve hablando con Lautaro, y todo terminó en la arboleda junto a la ruta, con lo cual liberé tensiones y lo recuerdo cada vez que debo sentarme jejeje!!!.
Por su parte el joven & bello Mauro ha comprado, por fin, sus pasajes para irse a Italia, cosa que le era necesaria. Yo desconfío plenamente de su capacidad allá para sostener la relación con esta chica, pero no puedo ser tan cruel de decírselo, solo le he insistido que tenga planes alternativos por si la cosa no va.
En casa pude, por fin, comenzar a utilizar la vaporizadora (el electrodoméstico que cocina verduras al vapor).
Me gusta mucho como cocina el pollo en cama de vegetales, todo muy sano, todo sin una gota de sal (porque el vapor la lava) con lo cual luego debo condimentar la bandeja.
Gustavo ha encontrado en su trabajo las condiciones que le permiten liderar la producciòn, se ha revalorizado, comprende de su importancia, y trabaja mejor, mucho, pero sin tensiones.
Impulsados y motivados por el cúmulo de cuestiones encontradas que se dan en la Quinta Temporada de la serie Queer as Folk nos la hemos pasado muy calientes, teniendo sexo casi todas las noches.
La noche de calor, a principios de semana estábamos cenando fuera, en el parque, cuando las vacas, vaya uno a saber de quién, comenzaron a pasar la ruta. Un mini bus pegó una frenada que nos advirtió.
De inmediato llamé al número de la policía.
Pero las vacas iban y venían, para ellas el vallado de la ruta es como para mí un ladrillo, lo pasaban como si nada.
Volví a llamar.
Una nueva frenada, esta vez un Peugeot.
Enfurecido, pero cortés, llamé por tercera vez y pedí a la agente, ya no era el tipo que había atendido, que se identificara, y le señalé con énfasis: SI NO SE MATÓ NADIE ERA PURAMENTE UNA CUESTIÓN DE SUERTE.
Parece que el querer identificarla puso en marcha el mecanismo y pronto estaban tomando medidas, mientras yo pensaba que podría haber hecho yo...nada, no tengo elementos demarcatorios como conos naranja fosforecentes, apenas el triángulo del auto que a la velocidad que pasan lo hubieran hecho volar.
Y eso me llevó a otra cuestión. Las vacas esas no son de nadie, no tienen marca, son de algunos miserables de atrás que no las cuidan.
En este país, si se es pobre SE PUEDEN CONTRAVENIR TODAS LAS NORMAS, la pobreza lo justifica todo, así me chocaron DOS VECES sin SEGURO y YO DEBI PAGAR LOS ARREGLOS NO TENIENDO LA CULPA.
Creo que va siendo tiempo que la Ley pase a cumplirse en todos los sectores, no puede haber ganado suelto, y si no tienen para mantenerlo en su lugar QUE NO LO TENGAN, QUE SE LOS QUITEN, PUES PUEDEN MATAR A ALGUIEN. La pobreza no es excusa para violar permanentemente las normas.
Progresismo es mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo, en el marco de la ley, con la asistencia y el aval a los honestos ciudadanos, y la ley para ser cumplida, con sus premios y castigos.
Y como para no seguir en la línea de los festejos, este fin de semana planeo una serie de actividades que me alejen de la buena mesa, pues por fin estamos comiendo sano!!!

martes, 27 de enero de 2009

LOS REYES DE LA MALA MENTALIDAD


Este post va para aquellos que sostienen esa falsa moral que quiere señalarnos lo que está bien y lo que está mal, que nos dicen a qué edad debemos tener sexo y ASPIRAN A INDICARNOS CON QUIEN DEBEMOS TENERLO.
Me sedujo la letra de esta canción de Joan Manuel Serrat: Los Macarras de la Moral.
Es muy buena, pero tiene una cantidad de giros que he buscado en google para traducirles a quienes no somos de España, pese a los giros tiene MERITOS UNICOS!!
Macarra: rufián
Calabobos: equivale a nuestro cazabobos (trampa para los tontos)
Jindama: miedo pavor
Canguelo: sería el que se caga por miedo
Chulapo: rufián
Gazapo: mentira, embuste
NO SON TANTOS LOS SIGNIFICADOS! VAYA LA LETRA Y AL COSTADO NO LO TENGO A SERRAT EN IMAGEN PERO ESTAN LOS POLITICOS, ASI ADEMAS DE ESCUCHARLO UNO SE PUEDE REIR UN POCO!!!
Vaya pues la Letra:

Sin prisa pero sin pausa,
como el "calabobos",
desde las más tierna infancia preparan el cebo:
«Si no te comes la sopa te llevará el coco...»
«Los tocamientos impuros te dejarán ciego...».
Y te acosan de por vida azuzando el miedo,
pescando en el río turbio del pecado y la virtud,
vendiendo gato por liebre a costa de un credo
que fabrica platos rotos que acabas pagando tú.

Son la salsa de la farsa.
El meollo, del mal rollo.
La mecha de la sospecha.
La llama de la jindama.
Son el alma de la alarma,
del recelo y del canguelo.
Los chulapos del gazapo.
Los macarras de la moral.

Anunciando apocalipsis van de salvadores
y si les dejas te pierdes infaliblemente.
Manipulan nuestros sueños y nuestros temores,
sabedores de que el miedo nunca es inocente.
Hay que seguirlas a ciegas y serles devoto.
Creerles a pies juntillas y darles la razón
que: «El que no se quede quieto no sale en la foto...»
«Quien se sale del rebaño, destierro y excomunión».

Son la salsa de la farsa.
El meollo, del mal rollo.
La mecha de la sospecha.
La llama de la jindama.
Son el alma de la alarma,
del recelo y del canguelo.
Los chulapos del gazapo.
Los macarras de la moral.

Sin prisa pero sin pausa, esos carcamales
organizan sus cruzadas contra el hombre libre
más o menos responsable de todos los males
porque piensan por su cuenta. Sueñan y lo dicen.
Si no fueran tan temibles nos darían risa.
Si no fueran tan dañinos nos darían lástima.
Porque como los fantasmas, sin pausa y sin prisa,
no son nada si les quitas la sábana.

Son la salsa de la farsa.
El meollo, del mal rollo.
La mecha de la sospecha.
La llama de la jindama.
Son el alma de la alarma,
del recelo y del canguelo.
Los chulapos del gazapo.
Los macarras de la moral.

lunes, 26 de enero de 2009

SIGUE LA ARBOLEDA - HITS DEL AUTO 2


Bueno, la cuestión entre la Lola y yo era decidir si levantábamos a los cuatro.
Bajó la ventanilla y aparecieron.
No eran lindos, pero eran bien machitos y bien pinta de vagos atorrantes. Querían coger a toda costa, según decían y eran de un barrio muy poco recomendable de la ciudad.
Pero bueno, al final tan mal no estaban, tenían muchas ganas...la carne es débil y la perspectiva de dos para cada uno era muy seductora.
¿Adónde ir con esa turba de vagos que llevávamos en el asiento de atrás?
A un hotel imposible, eran demasiados...
Al departamento de Mauricio imposible (ningún vecino se iba a tragar que eran "compañeritos de estudio") así que decidí llevarlos, con el entusiasta acuerdo de ellos a la arboleda junto a la ruta.
Así que llegados a la arboleda me interné en la espesura y los vagos eligieron. Los que me eligieron a mí eran los que yo hubiera elegido, jejeje! Mientras la Lola ocupaba la puerta trasera y el asiento, yo me dedicaba al aire libre en el frente, con apoyo en el capot.
Los dos se apoyaron el en auto, les bajé el short y el pantalón y comencé a petearlos sucesivamente. Tenían lo suyo, uno mas que otro.
En eso la Lola me interrumpe para que fuera a mirar. El mas villerito, que tenía pelo largo y atado, que a mí no me iba, tenía una herramienta descomunal. Lo celebré y dejé a la Lola a su suerte.
Volví de los míos que estaban duros y desnudos, con esa piel cobriza y lampiña, esos músculos marcados y esa calentura propia, volví a succionarlos con placer, entonces el más dotado quiso empezar, me hizo colocar con las manos apoyadas en el capot y sin piedad se hundió dentro de mí.
Me cogía realmente con furor, con muchas ganas, hasta acabar. Luego el otro sin pausa me penetró y comenzó otra cogida intensa, mientras yo me pajeaba y acabé manchando toda la parrilla del auto, poco después el otro acababa también.
Esperamos un rato que la Lola dejara de chillar y cuando apareció satisfecha los devolvimos a su barrio y partimos al departamento de Mauricio a contar nuestra aventura.
Hoy mirando atrás fuimos temerarios, muy audaces. ¿Lo volvería a hacer? Bajo las mismas circunstancias...SI.

FIESTA EN LA ARBOLEDA - HITS DEL AUTO 2


Esa noche estábamos dando unas vueltas con el auto con la Lola por las calles de Santa Fé, cuando vemos un grupito de cuatro -si 4- pibes que sin dudas eran de barrio por la indumentaria (pantalones deportivos de sintético y brilloso acetato, remeras al tipo, gorrita y zapatillas.
Los miramos y los vagos, que se habían venido al centro en son de diversión nos asintieron. Dimos la vuelta para cerciorarnos, y ya dieron entusiastas muestras de aprobación (que incluían agarrarse el bulto del pantalón). Así que dimos la vuelta en la cuadra, en una zona oscura y se vinieron como abejas a la miel.
No me equivocaba, eran de barrio.
Pero como internet me esta volviendo loco, sigo en el próximo post.

domingo, 25 de enero de 2009

AQUEL CHICO RUBIO - HITS DEL AUTO 1


Era una noche de verano, yo volvía rápidamente a casa de mis viejos en Pueblo Alto, ya se había hecho tarde y cruzaba la ciudad de Santa Fe de norte a sur por una calle ancha, carente de interés y de vida nocturna, que tiene los semáforos sincronizados, con lo cual uno ahorra mucho tiempo.
De repente, en una cuadra lo veo, rubiecito, delgado, mas petiso que yo, de cabello bastante largo, algo ondulado, llevaba un short blanco y una remera verde, además de un bolsito. Lo miro, como hago siempre, y...sorpresa!!! Me mira.
Hice como una ese con el auto y antes de doblar ví como en el espejo retrovisor el vaguito miraba.
El pulso se me aceleró, como la fiera que tiene a la presa en la mira. Calor, agitación, el fluir de mis hormonas ante la visión de ese bonito ejemplar masculino.
Di la clásica vuelta manzana para cerciorarme que no me traicionaran las ganas. Y miraba, no de curiosidad, miraba, así que puse el guiño y volví a dar la vuelta manzana, cuando encaro para ir a la calle veo que este había doblado por la calle por la que yo iba, como buscando lo oscuro, para el encuentro.
Me acerco y asiento con la cabeza, él asintió a su vez y estacioné un poco más adelante. Bajé la ventanilla y vino.
- ¿Que tal? ¿Solo?- consulté.
- Si.- respondió con su dulce voz - ¿Cual es la onda? preguntó.
- Pasarla bien. ¿Querés subir y conversamos?- ofrecí ya completamente decidido.
- Bueno.- dijo y subió.
- Nunca me habían encarado por esta zona...- comentó desorientado.
- No la verdad que nunca ví a nadie por acá.-
Dije yo y comencé a avanzar hacia el norte. Me lo llevaría al hotel, valía la pena.
En cuanto a su onda supe que tenía algo con un compañero, en el mas estricto de los secretos. Le gustó mi franqueza. Lo llevé al hotel.
Quería hacer de activo. Yo estaba decidido a hacer lo que me pidiera. Lo peteé con placer y luego el me hizo poner en cuatro sobre la cama y me penetró. Disfruté de ese cuerpo viril, delgado, de músculos marcados, blanco, poseyéndome con ardor, con deseo. La sacaba toda y volvía a hundirla en mí. Yo enloquecía del deseo, pero no quise acabar.
Ya sabía yo que hacer. El vaguito acabó en mí y prontamente lo tuve espalda para arriba acariciándole las nalguitas.
Tenía miedo, no quería, pero se había excitado y estaba duro nuevamente, pero no quería aflojar.
Así que pasé a usar la lengua en su colita estrecha, arrancándole gemidos de placer.
Y aflojó, tras una corta sesión alzó la colita y yo lo penetré.
Gimió, se sacudió, trató de zafar, pero yo lo afirmé bien.
Su sufrimiento no se prolongó mucho, ya que a poco andar acabé copiosamente.
Quedé en volver a verlo. Pero no apareció. No lo ví en lugares de ambiente. ¿Que habrá sido de él? ¿Habrá sido una excepción en su vida, una licencia que se tomo? No lo se ni lo sabré, solo sé que esa noche ocurrió algo muy bonito, cuando mi horizonte era solo volver a casa a dormir.

jueves, 22 de enero de 2009

DE ONDA CON EL AUTO


Bueno, aquí voy a contar varias anécdotas cortas. Pero no puedo dejar de señalar que si esa noche de 1991 yo no insistía en seguir dando vueltas con el auto por la zona de levante nunca hubiera conocido a Gustavo.
El venía de casa de un familiar, y como buen gaycito que era, se bajó a transbordar de colectivo (autobus) en esa precisa zona.
Como el auto había tenido un choque, y no teníamos dinero para arreglarlo, no estaba presentable, así que pasé, me miró, volví a pasar, me volvió a mirar, detuve el auto en la otra cuadra a lo oscuro y me fui a pie. Fue así que nos conocemos hace 18 años y estaremos cumpliendo 17 años de pareja.
Pero con el auto han ocurrido momentos memorables.
El movil más usado por mí era un viejo Renault 12 modelo 80, que se caracterizaba porque le florecía el óxido por todas partes, y cuando arreglabas una se podría la otra.
Como siempre que uno comienza, y en grupo, que éramos más terrible, uno se vuelve osado. Y se apodera el espíritu de la contravención. Así recuerdo una noche que íbamos con un conocido Gino, por una transitada avenida, yo conversando con un amigo y Gino a los besos limpios con su amigo en el asiento trasero, sin temor de que lo vieran.
O la vez que con Pani, otro amigo, levantamos a unos vaguitos, y como no teníamos dinero nos fuimos a una playa alejada. Rebatimos los asientos y los hicimos sentarse a lo alto, casi sobre el apoya cabeza y cada uno pudo así acomodarse para petear al otro vaguito, y cuando pongo marcha atrás para salir, con Pani sentado junto a mí, una rama se engancha contra el piso de su lado y la ramita, que no era grande, agujerea el piso que estaba podrido y se lleva la alfombra!!!! Y Pani horrorizado que se había quedado sin piso en el auto!!! Pues frené, busque la alfombra, y con ella cubrí discretamente el agujero!!
Al día siguiente, por la noche iba con la Lola (advertida de no pisar el agujero) y paso un charco a velocidad y ella que grita ¡Ah! y queda perpleja. Se había colado agua y le había pegado en la cara!!!
Por suerte pude arreglar ese desgraciado automovil y pronto pude cambiar por otros.
Pero el Volkswagen fue lo mejor.
Ya había perfeccionado mis técnicas de levante, pero siempre fui muy cómodo, me iba con el auto a un hotel o a un descanso junto a la carretera.
Con el VW pasé a usar el auto.
Fue una noche que volvía a casa de mis viejos. Iba por una avenida, que no es zona de levante y veo unos vagos, morochos, sin remera, tres para ser exacto. Y estaban muy buenos, y miré.
Me miraron.
No era la zona mas segura, no era zona de levante, pero di vuelta a la manzana. Y sí, estaban de onda. Así que me estaciono más adelante y espero. Viene inmediatamente el que más me gustaba.
Converso, y estaba de onda, así que me lo llevo a una zona cerca de la carretera y me detengo. Sin vacilar me puse a petearlo (hacerle una felación) y la verdad que tenía buena verga.
Pero el vago me dice que tenía ganas de ponerla!!! QUE MAS QUERIA YO!!!! Pero no quería bajarse.
Así que rebatimos ambos asientos, me puse boca abajo un poco para arriba, el vago se arrodilló entre mis piernas abiertas y...nac! me la mandó hasta las bolas. Me dio verga contento hasta acabar y yo quedé con la colita destruida, pero satisfecho.
Esa fue la primera vez de levante y uso del auto como motel.
Y me gusto...
Así que ya enamorado del lugar volví otra noche. Los vagos se juntaban junto a una esquina, no eran del grupo del primero. De allí levanté a un rubiecito, los vagos de esa zona, que no es muy próspera, no cobraban -es decir que no eran taxi boys-, mientras que los del centro si, lo que no quita que te manguearan (pidieran) para una cerveza.
El rubiecito resultó estar muy dotado. Lo llevé a una zona campestre y tuve mi segunda experiencia de patitas abiertas en el auto, y la verdad que me dejó fuera de combate.
Así que adopté la técnica, y descubrí que se levanta en cualquier parte, por lo cual sigueron las aventuras.