martes, 5 de febrero de 2008

DESPEDIDAS MAYAS


El domingo 27 y el martes 29 de enero tuvimos las despedidas de Carlos, quien debe volver a trabajar a la ciudad Mas Austral.
Gustavo y yo estuvimos con toda la buena onda, para que nadie se deprimiera, Gorditus le hizo un video tan lindo que casi nos hace lagrimear, y que Carlos no miró porque sinó terminábamos todos llorando.
Siempre me gustó ver que la gente se quiera, y en este tiempo, estos chicos han construido mucho. Hicimos votos de felicidad, y les recordamos que lo que cuesta se aprecia, que vivieran esta separación como una transición hacia un futuro mejor.
El martes caimos con los regalos, un cenicero de algarrobo con el logo en bronce del Puente Colgante que distingue a Santa Fe (y le dije que mejor lo llenara con papelitos de caramelos y no con ceniza tóxica), y una caja de alfajores santafesinos Gayalí de Las Delicias, la céntrica confitería, envuelto en un primoroso papel de regalo. (Una paqueteríaaaaaaaa!)
Habrá terminado ya esta verdadera orgía alimenticia??????????

FIESTAS MAYAS 3


Cuando aún resonaban los ecos del clamoroso cumpleaños de Gustavo, Gorditus nos pidió hacer el de Carlos, su novio importado de la ciudad más Austral.
Conocer a Carlos fue una grata experiencia para Gustavo y para mí, y para todo el grupo, creo.
Gorditus es un buen muchacho, pero se demoró mucho en aclarar las cosas y cuando lo hizo fue como que explotó. Salió del closet espectacularmente y para el lado de los tomates. Esa fiebre por decirle a todo el mundo que es gay nos hizo temer a nosotros.
Porque nuestra política de pareja es no regalar información a nadie de fuera de nuestro círculo íntimo, y no deseamos ser exaltados como modelo de pareja (mucho menos en el Pueblo!!), para nada.
Desde allí sus relaciones fueron conflictivas y finalizaron mal. Y no podíamos dejar de lamentarlo.
Hasta que salió con que del chat había conocido a un muchacho de la ciudad Mas Austral y que se iba a venir (¿???????)
Así que, sin decir nada, y sin creerle demasiado, esperamos con inocultable curiosidad la aparición del supuesto Romeo.
Y de repente, ¡Sorpresa! La cuestión se hizo realidad!!!!!
Apareció Carlos y nos lo presentó. Un buen muchacho, interesante, trabajador, en fin, con todas las virtudes necesarias.
Trabaja en una planta industrial allá. A todos nos cayo bien. Y nos alegramos por Gorditus.
Así que cuando me dijo de hacer un asado en casa, por supuesto que le dije que sí. El asado es mi plato favorito, el asador cubierto está separado tan solo por una puerta del salón de mi casa.
Por lo tanto me ofrecí para todo, yo compraría el asado, luego dividíamos gastos (astuta estrategia para evitar que me traigan carnes para asar que luego solo sirven para tirar con la gomera, o cuando las vas a pinchar se te dobla el tenedor)
Como Julián y Darío así como Adolfo y Martín no podían venir, opté por invitar a Ramiro y Nahuel, una pareja conocida, que se la pasan de viaje.
Ricardo y Edgardo lo habían traído a Gonzalo.
Todo iba de diez, el asado muy bueno y abundante, Gonzalo que me ayudaba en todo, hasta que Ramiro abrió la boca.
Yo me reía para adentro.
Ramiro y Nahuel son una pareja abierta. Esto es que se dan libertad para hacer cosas con otros.
Y para Gustavo eso no va, así que para su horror cuando comenzó a contar las cosas que hacía Ramiro yo veía que en la cara de Gustavo ardía la lenta llama del enojo. Pero se quedó calladito. (Lo voy civilizando, je, je).
Así luego de comer la torta que había hecho Gorditus con banana, (nunca había comido una torta que tuviera banana dentro, y la verdad que estaba buena) y brindar con los espumantes de fresa y Champagne llegó a su fin la fiesta de Carlos.
Ni bien partió Ramiro, Gustavo, como una vieja comadre alterada, comenzó a despotricar contra el libertinaje de ese muchacho, ante mis carcajadas, que ahora no tenía que reprimir.
Así que le dije que eso eran cosas de vieja, que se dejara de joder, que cada cual arma la pareja como quiere, y que ellos hacían por derecha lo que muchos OTROS, que el consideraba mucho, hacían por Izquierda.
Un nuevo capítulo de educar a la pareja. La labor docente nunca termina, para los que como yo muchas veces agarran el camino de la izquierda!!!!!

FIESTAS MAYAS 2 - COLLAR DE PERLAS


El quince le tocó a mi vieja. Su cumpleaños número 67. Lo hizo el mismo día, aunque fuera un día de semana, martes.
Con Gustavo nos fuimos para allá.
Estabamos mi pareja, mis dos tíos, la novia de mi tío y luego siete amigos de mi vieja. Son amigos que le dio la vida, que compartieron juntos un proyecto educativo, que fue para muchos de ellos una salida laboral, y que gracias a la responsabilidad y seriedad con que mi vieja encaró la labor, se convirtió al final en un trabajo seguro, o un segundo trabajo para muchos de ellos, que les dio cierta holgura financiera en una época en que el país iba para atrás.
Eran todos amigos de mi viejo también.
Y vino a mi mente el título de un programa de radio de una espectacular conductora santafesina, Susy Tomas, quien lo había titulado "Collar de Perlas". Y el espíritu de ese título se podía aplicar a esa reunión, era un collar de perlas, cada una única y bella, luciendo, y que habían sido engarzadas una a una por la labor de mi vieja.
Debe ser muy bonito y satisfactorio verse así, rodeado de perlas que le dio a uno la vida, y que lucen junto a uno.
Espero que también nosotros con nuestros amigos logremos ir engarzando un hermoso collar de perlas, que nos haga sentir a todos unidos por un hilo que representan los sentimientos compartidos.

FIESTAS MAYAS



Bueno, la verdad es que con el tema de las fiestas no se puede
hacer demasiado por la silueta.
Me gusta cocinar, por lo cual mis amigos alaban mis virtudes
culinarias, y por ende concurren a mi casa del campo.
Navidad, Año Nuevo, Reyes, son los festejos tradicionales con las familias.
Pero, como en verdaderas Fiestas Mayas, nada se detuvo.
La seguimos fiesta tras fiesta.
Comenzamos el 7 con el cumple de Gustavo.
Para congratularlo, le hice tallarines caseros que a él le encantan, pues los hago con huevo de campo que al ser más colorados se hacen notar en la pasta. Como soy un innovador herví espinaca y la licué e hice una partida de tallarines de espinaca.(de color verde)
Para acompañarlos hice la clásica salsa roja, con carne (caracú u osobuco -que debe ser la pantorrilla de la vaca cortada en rodajas- infaltable para esta salsa) tomate, cebolla, pimiento, pimentón, ají molido, puré de tomates y - detalle infaltable para los que amamos el sur - hongos secos chilenos (o argentinos es lo mismo, bah!) que le dan un toque particular.
Pero no quedé allí: hice salsa de cuatro quesos (que nunca había hecho) y salsa crema de finas hierbas.
Mientras Gustavo y Gonzalo ponían la mesa yo cocinaba y conversaba con Darío y Julián.
Darío se reía, porque yo amasaba en la mesita redonda que se movía para todos lados.
"Te tiene que gustar la cocina" me dijo " Porque si a mí se me mueve así la mesa le tiro con el palo de amasar a alguno" opinó y nos reímos.
Luego se asombró de que para la salsa de finas hierbas yo pidiera y Gustavo trajera tomillo, albahaca y romero del cantero de la casa.
Y empezó a caer la gente, Gorditus con su nuevo novio importado del la ciudad Mas Austral, Ricardo y Edgardo que vinieron en su flamante camioneta 4x4, luego Adolfo y Martín, otros dos de la barra que animan y mucho las fiestas, con lo cual se iba completando la asistencia, éramos en total 9 personas, una verdadera Jaula de Las Locas, no porque mariconeáramos sino por lo divinas que somos.
Ya para comenzar dimos la nota en mi mesa, cuatro gays y tres vinos blancos abiertos, uno para cada paladar. (típico de loca)
Había hervido también ravioles de ricota (no hechos por mí debido a la falta de tiempo, pero de una fabrica de pastas de lo mejor) pero Gustavo estaba fascinado por los tallarines que le había hecho.
Pronto degustábamos todo en moderadas porciones para poder variar rápidamente de salsa.
El vino caldeó agradablemente nuestra sangre. En Argentina disponemos de una de las mas variadas y mejores posibilidades de tomar vinos excelentes, desde Salta en el norte, hasta el Valle del Río Negro en el sur patagónico, tenemos producciones maravillosas, que estaban bien representadas en la mesa.
Mi Sauvignon Blanc de Humberto Canale desapareció velozmente (adoro las bodegas patagónicas) pero continué con un Tocai de Esmeralda realmente espectacular.(de Mendoza)
El clima era animado, sacábamos fotos, jodíamos entre nosotros mientras dábamos cuenta totalmente de todo lo comible y bebible.
Llegó la hora de la torta con 4 velitas: tres celestes y una rosa, que representaban los 44 años (ya, increíble!!!!!!). Con ella saltaban los corchos del Champagne, que fluyó generosamente, además de algunos espumantes de fresa.
Luego de eso estalló la musica. Cumbia Santafesina primero para chacotear (divertirnos y bromear) entre nosotros.
La cumbia santafesina es una genuina vertiente folklórica de la ciudad, que no se parece en nada al fenómeno villero de Buenos Aires, sus letras son simpaticas, y por más que nunca fue mi onda, la usábamos siempre como música para divertirnos, sus máximos exponentes son Los Palmeras y Grupo Cali.
Yo que soy un queso gruyere para bailar ese ritmo me defendía. Pero se largaron todos y nos moríamos de risa con las variaciones del baile que ensayaban que resultaron desopilantes.
Luego siguió con mi ritmo: video y música de Pet Shop Boys, con gran suceso por los videos que acompañaban los temas. Aquí sí me defendía en el baile. La fiesta llegó a su cénit.
Agotados, transpirados, exhaustos descansamos luego agotando los espumantes mientras mirábamos los videos que consagraban la belleza masculina y femenina en su más pura esencia. (Estos chicos de PSB Tennant y Lowe son unos genios de la estética, que chicos y chicas mas que lindos que tienen en los video clips!!!!!!!!)
Fue sin lugar a dudas la fiesta más memorable que recuerde, que se coronó luego que partieron todos con una espectacular sesión de sexo con Gustavo, quien se hallaba muy animado por los espumantes y yo muy concesivo, je, je! (Siguen las Fiestas).

lunes, 4 de febrero de 2008

EN EL CAMPO


De chico íbamos con mis viejos a la zona de campo, cerca de Rosario.
De allí vendrá mi amor al campo. El campo es para mí libertad
y aventuras, pero también tranquilidad y sosiego.
Así que cuando tuve la oportunidad comencé a irme a descansar
a las lagunas de la cuenca del Saladillo, en zonas campestres
muy poco exploradas, lindos lugares para pescar.
Luego más al norte cerca de Malabrigo.
En esos lugares se descansa,se camina, no se corre.
Así fue que el disponer de terrenos en pueblo Norte,
cerca de SantaFe, pero en el campo.
No teníamos lugar con Gustavo y la convivencia se iba haciendo mas
y más necesaria. Así que, con mayor razón, como no aprovecharlos?
Y así decidimos la construcción de un Quincho (que es una construcción local con estructura rústica de palos y techo de paja de la Isla). Como para pasar allí unos fogosos fines de semana, en lugar de estar haciendo camping o durmiendo en mi dormitorio, con el colchón del suelo que era el único que se usaba, y había que destender la ruidosa cama simple de mi pieza que nunca usábamos.
No era solo el no hacer ruido con el colchón, sino no poder gemir que es una forma de manifestar el placer para los dos.
Primero tuvimos que cercar el lugar, hacer la perforación para el bombeador de agua, luego comenzó construcción del quincho.
Dimos con un buen albañil. Y ya que estábamos se diseño también un pasillo y un baño. Así que rápidamente se construyeron las paredes del quincho, la plataforma, el piso, el pasillo y el baño.
En un avance armamos la carpa bajo el quincho para nuestros inconfesables propósitos y lo pasábamos de 10.
Personalmente (y porque no me gusta tirar el dinero) hice todas
las instalaciones del agua, de la luz y de los desagües.
Mis viejos donaron nuestra vieja pileta de fibra de vidrio que usábamos cuando éramos chicos. Pusimos tela metálica al quincho y cortinas plásticas que se suben y bajan según necesidad.
Sobre una mesita de luz llevé el tv blanco y negro.
Sobre un banco el calentador a gas.
En el baño una ducha brasileña que daba agua caliente al instante y que me derretía los cables, que eran tan solo una larga prolongación desde el pilar.Y me empecé a quedar.
Un día, luego dos, luego tres, me fui yendo de mi casa.
Ya tenía mi lugar, sin nada, pero mío.
Y eso que desde mi cama en Pueblo Alto tenía todo el confort de la época: control tv, control video, control equipo de música, teléfono.
En el quincho solo el colchón que doblaba.
Pero era mi lugar.
Y Gustavo, que JAMAS pensó que se iba a ir a vivir con un hombre,
fuera por celos o no se por qué, se vino conmigo, de a poco tb.
Y al placer de tenernos el uno para el otro se sumó el progreso. Se construyó el asador cubierto y el lavadero, que ofició de pieza.
El patiecito para la enredadera
Y luego la casa. Enorme! Con un salón de 6 X 6 metros que se prolonga en 3,5 X 4 metros, garage, dos habitaciones 4 X 4 y el baño entre ellas.
De un monoambiente en el quincho, con la cortina flameando por el viento helado del invierno, a una casa de primera.
Lo hicimos todo grande, porque nos gusta recibir a nuestros amigos.
Nuestra casa esta siempre llena de gente.
Somos buenos anfitriones.
Disfrutamos de todo el confort con nuestros amigos.
Nuestra política es disfrutar de todo lo que tenemos, no guardamos,
las cosas son para usarlas y la vida para vivirla.
La convivencia consolidó la pareja y la permanente creatividad eliminó la rutina. Esa es mi casa, conmigo en la compu y la cocina y con Gustavo en el jardín, sus manos son para las plantas una maravilla.

ACEPTACION


Esta es la palabra mágica.
Aceptarse como se es y como se siente.
Un muchacho que siente algo por otro, tiene en su mente un millón de trabas: la primera es que no está bien, que no puede ser así, que no es "normal"
Con eso ya tenemos suficiente conflicto.
Pero a eso hay que sumarle otros problemas.
El mío era que no me aceptaba corporalmente.
Uno siempre se ve el lado malo: para mí que era medio gordito, eso me atormentaba.
Otros piensan que nadie los va a querer, o que son feos, y si son feos que nadie va a salir con ellos, o lo que venga, pero todo viene bien para tirarse para abajo.
Todo ello constituye una forma de negación: negarse a sí mismo como se es.
Entonces hay que derrumbar la mentira, y aceptarse.
Yo no soy feo, (no seré un espectáculo tampoco, pero tengo lo mío) y sin embargo he salido con vagos decididamente feos. (También salí con lindos, aclaremos.)
BAJO EL SOL HAY LUGAR PARA TODOS
Esta es la verdad. Aún gordito muchos salieron conmigo, gordo muchos salen conmigo. Eso no implica abandono, como verán esta semana de dieta absoluta (je, je!)
Entonces vaya mi reflexión para ustedes:
Acéptense como son, como son en los sentimientos, como son en lo físico, sin descuidarse, porque una cosa es aceptarse y otra abandonarse.
Hay gente para todo, y aunque parezca mentira hay gente que está esperando encontrarse con alguien. No hay que perder el tiempo.

COMPRENSION


A través de este blog me propuse que quien lo lea tenga una aproximación a las cosas, circunstancias, eventos y demás yerbas que nos han ocurrido a quienes somos gays y andamos por los 34-44
La verdad es que pasaron tantas cosas, que son de no creer.
La vida en este país ha sido algo totalmente inesperado, los cambios fueron brutales, las cosas ocurridas inconcebibles.
Un día encuentro en el placard una vieja campera oculta bajo un saco (que no me entraba ni en una pierna!!!)
Miro el bolsillo de la campera y encuentro un fajo de billetes: 7 billetes de $ 1.000.000 (UN MILLON DE PESOS!!!!!!) O SEA $ 7.000.000.- (SIETE MILLONES DE PESOS LEY 18.188)
Y sí, así es. El trabajo y el esfuerzo de nuestros padres y abuelos por darnos una vida normal fue muy superior al que realizan en los países centrales, porque si, por ejemplo un argentino enterraba en 1973 fruto de su esfuerzo $ 10.000.000.- (diez millones de pesos) y ese mismo día un Yanki enterraba U$S 10.000.000.- (diez millones de dólares) y hoy, 2008, abren la caja el norteamericano dispone de sus diez millones de dólares y puede comprar lo que desee, el argentino tiene una caja llena de papeles que no sirven para nada (y aún si la moneda hubiera podido cambiarse hoy equivaldría a 1 centavo – creo, porque me quede mareado por la cantidad de ceros que debí usar!!!)
Obvio que esos billetes que encontré en la campera, para bien poco habrían servido, para que yo justamente los olvide, así como así.
Entonces no nos engañemos, que nuestros gobernantes pueden haber sido malos, pero no siempre los pusimos nosotros, y el esfuerzo de nuestros compatriotas nunca valió nada, el sistema en que vivimos nos saca siempre el producto de nuestro trabajo.
Sobrevivimos a este país.
Sobrevivimos a una mentalidad lamentable.
Que censuraba no solo el amor gay, censuraba el AMOR con mayúscula.
Valga para ello un recuerdo. Teníamos un pic nic, celebrando que terminábamos séptimo grado. Año 1981. Y corría un comentario: una de mis profesoras vendría con el hombre con el que estaba "juntada", reinando la expectativa, ante la llegada de la profesora.
¿Cómo es posible que se censurara de ese modo a una tipa genial como mi profesora? ¿Por qué tuve que escuchar de una de sus colegas que ellas hacían la vista gorda porque sino la echaban? (y eso era cierto, podía pasar, y aún hoy puede pasar en los Colegios Religiosos)
Y yo que no sabía aún que era gay me ponía verde de escuchar. ¿Cómo podían ser tan gusanos?
Por supuesto que vino sola, se enteró de la versión y se amargó el día, ella que no se lo merecía, pues es una de las personas que mejor me enseñó una materia. Y que con ese hombre vivió el período de mayor felicidad de toda su vida.
Imaginen entonces las opiniones sobre el mundo gay.
Por suerte yo empecé mucho después.
Y me cagué en esas convenciones sociales.
Y asistí al derrumbe de la idiotez, que queda, pero mucho menos.
Esa mentalidad me adormeció, pero no me jodió, pude nacer al disfrute, a hacer lo mío, a vivir mi historia, contra viento y marea, contra mi formación y mi pensamiento, pero de acuerdo a lo que sentía.
Y hoy, al ir alcanzando los logros, disfruto con placer de ver a los chicos más jóvenes que se van sumando, haciendo su historia, con más libertad, con más información, y me mantengo jovial, porque los gays tenemos la suerte de mantenernos mejor, en general.
Saltamos las trampas que nos preparó la sociedad.
Nos pusimos en pareja, conocimos el amor,
Nos jugamos, nos fuimos a vivir juntos.
Y nos salió bien.
Por eso les digo a todos que nunca es tarde. Ni a los 15 ni a los 50.
La vida es para vivirla.
Los sentimientos se expresan, no se ahogan.
Así que si de algo sirve esto, es para que sepan que con todas las dificultades que nos tocaron, se puede salir adelante.